La mayor paradoja se da en la situación en la que no ponen un “flamante” Router a 300 Mb que se une a nuestra red con un cable que solo soporta las 100 Mb.

Pero este no es el único caso, existen muchos factores que hacen que nuestra red, que podría funcionar a 1000 Mb (1 Gb) trabaje a velocidades ínfimas. Algunos ejemplos son:

 

Además, si nos fijáramos en los dispositivos Wifi, los puntos de acceso o los enlaces entre edificios que se montan hacen que la situación sea más dramática.

¿Está todo perdido?

Por supuesto que no, la mayoría de los elementos citados son reemplazables y de hecho en el día a día de las empresa se van sustituyendo los sistemas informáticos a medida que estos se amortizan además de que no es necesario acometer todos los cambios a la vez y por lo tanto realizar una gran inversión.

Lo que sí es aconsejable es que las empresas, a través de sus consultores tecnológicos, realicen una auditoría de sus medios informáticos, analicen las deficiencias y establezcan un plan de renovación fiable basado en elementos críticos y prioridades.

Y a disfrutar de las 1000 Mb en nuestra red…