“Pese a que Reino Unido es actualmente el líder en tecnología para la educación en Europa, los esfuerzos de otros países en este sentido están evidenciando que no pasará mucho tiempo hasta que logren ponerse a la altura de los británicos” explica Karine Picqué, Marketing Manager de la división de productos Imaging de Panasonic Europa.

El caso de España, que ha invertido 200 millones de euros para lograr digitalizar todas las aulas antes de 2012, es uno de los que motivan a pensar que el panorama educativo cambiará sustancialmente a muy corto plazo. No obstante, el proyecto Escuela 2.0 planteado por el gobierno español, la financiación del cual corre tanto a cargo del gobierno como de las autonomías en un 50 por ciento, ha tenido una aceptación variada. Comunidades como Baleares, Cataluña, Cantabria o País Vasco se han sensibilizado totalmente con el proyecto, y aseguran que todos los colegios públicos contarán con aulas digitales en el próximo curso escolar. Por otro lado, y en contraposición, comunidades como Madrid, Valencia o Murcia no se han unido al plan del gobierno y apuestan por seguir con las aulas tradicionales.

Además hay otros países en Europa que han apostado por el proyecto y que en los próximos años adaptarán sus escuelas a las nuevas tecnologías. Entre ellos encontramos a Alemania, cuyo gobierno invirtió para educación y ciencia 10 billones de euros en el 2009, inversión que tiene que aumentar hasta 24 billones de euros en el año 2015. Por otro lado, el gobierno francés lucha para situarse entre los países más ambiciosos en este sector comprometiéndose a invertir 67 millones de euros para proporcionar ordenadores portátiles a 6.700 escuelas rurales .

"En tres años Panasonic aspira a convertirse en uno de los actores más importantes en el mercado de la educación, equipando aulas de todos los países europeos que apuesten por la escuela del futuro. Nuestra compañía, no sólo proporciona pizarras interactivas, sino un paquete completo para las nuevas aulas, que ayudará a los maestros a ofrecer clases más dinámicas y visuales, y a su vez contribuirá a mejorar la atención de los alumnos y sus resultados ", concluye Picque.